Ofrecer a nuestros hijos una alimentación infantil saludable no es siempre tarea fácil. El principal impedimento nos lo pone la industria de la alimentación cuya comida procesada y con mucho color y sabor es una enorme tentación para los más pequeños.

La alimentación durante los primeros años de vida de nuestros hijos es esencial para el resto de su vida, y debe basarse en una alimentación saludable, lo más natural posible, y adaptada a sus necesidades de crecimiento.

No es motivo de alarma que a un niño rechace una comida, y forzar los niños a comer es perjudicial para su salud. Un niño bien alimentado es un niño feliz, que duerme bien, que mantiene un peso estable y adecuado a su edad, y que tiene la energía necesaria para jugar y cumplir con sus actividades diarias.

¿Qué necesita comer un niño?

La alimentación infantil debe estar basada en:

  • ¡Mucha proteína! Las proteínas son nutrientes estructurales, es decir, ayudan a crear la constitución corporal ósea, muscular, y la del resto del cuerpo del niño que se está en pleno crecimiento. Alimentos ricos en proteínas son la carne, los lácteos, el pescado, aves, o las legumbres. Escoge proteínas con alto valor biológico, es decir, proteínas que pueda asimilar bien su organismo.
  • Grasas sanas, como las procedentes del aceite de oliva virgen, el aguacate o los frutos secos.
  • Hidratos de carbono, que son altamente energéticos, y que necesitan para cubrir toda la energía que gastan a lo largo del día.
  • Y en general, alimentos ricos en vitaminas, sobre todo la A, C y ácido folio, y minerales, como el potasio y el calcio.

¿Cómo cocinar los alimentos para obtener la mejor alimentación infantil?

Lo ideal sería que los niños, al igual que los adultos, consumieran la mayoría de los alimentos en su estado natural, o sea, crudos, como los vegetales y las frutas, eso sí, convenientemente lavados. ¡Pero todas sabemos lo difícil que es esto, aunque no imposible!

Cocina a la brasa, al vapor, o al horno. Limita las frituras, y si lo vas a hacer, escoge aceites de punto de humo alto como el de aguacate, de coco, y solo para frituras ligeras usa aceite de oliva.

La verdura trata de dársela cruda o al vapor. En la cocción se pierden muchas vitaminas, así que si las cueces, recupera el caldito de la cocción, donde han quedado la mayor parte de sus vitaminas.

 

Alimentación a todo color

El color de las frutas y las verduras es variado, y resulta atractivo para muchos niños.¡No te rindas! Sigue ofreciéndole frutas y verduras, pero nunca lo fuerces a comerlas.

alimentacion infantil

 

Revisa el calendario de verduras y frutas de temporada para hacer la lista de la compra, porque tienen mejor sabor, calidad y precio. Selecciona varias recetas que incluyan las frutas y verduras que les gustan a tus hijos y elabora un menú semanal, para así ofrecerles variedad, y planea con anticipación la comida de la semana siguiente.

¿Qué evitar para darles una alimentación infantil sana?

La alimentación infantil poco saludable repercute negativamente en el comportamiento de los niños, y en su desarrollo vascular y cerebral. Por ello se debe evitar el consumo de:

  1. Alimentos procesados y bollería industrial. El procesamiento industrial destruye los nutrientes de los alimentos, e incorpora abundante azúcar y harina refinados, aceites hidrogenados, y aditivos.
  2. Zumos envasados y bebidas carbonatadas, porque incorporan mucho azúcar.
  3. Sal en exceso para condimentar las comidas.
  4. Azúcar refinado. Es preferible optar por edulcorantes más saludables como el mascabado, por ejemplo. El consumo regular de azúcares refinados favorece aparición de caries, obesidad infantil, falta de concentración, mal descanso nocturno, hiperactividad, estrés, y riesgo de diabetes.
  5. Si tienen muchas ganas de dulce, hazles un pastel casero, o anímalos a tomar plátanos, jarabe de agave, miel, o frutos secos, cuyo sabor es dulce, y les ayuda a limitar el consumo de bollería y dulces manufacturados.

¿Qué incluir en una alimentación infantil sana?

Una alimentación sana para un niño debe incluir:

  1. Mucha agua. Es esencial para mantener regulado el tránsito intestinal, e hidratarte. Además, atendiendo a sus necesidades biológicas, los niños necesitan más cantidad de líquidos que los adultos.
  2. Cereales integrales, porque son uno de los alimentos más completos y sanos que existen. El etiquetado de estos productos debe incluir la palabra “integral”, “brown», “whole”, o “entero”.
  3. “Superfoods”, que son alimentos ricos en nutrientes saludables, y en fibra, como la chía, el amaranto, la quinoa, la linaza, o la espirulina (un alga)
  4. Alimentos naturales, de temporada, de buena calidad y frescos.
  5. Si no tienes problemas de intolerancia a algún alimento, no dejes de dárselo. Por ejemplo, si no es intolerante a la leche de vaca, y dejas de dársela, será intolerante a ésta en el futuro.
  6. ¡Dales un dulce ! Hay que saber ser flexibles en ocasiones especiales, como los días de fiesta, cuando puedes darle chocolate, pastel y algún dulce. Pero éstos no deben formar parte de su alimentación diaria.

Además, debes ser rigurosa en la higiene y conservación de los alimentos, y enseñarle a lavarse las manos antes de cada comida. Este es un hábito que debe fomentarse en los niños desde muy pequeñitos.

¡Dos últimos consejos que van a ayudarte!

  1. Haz a tus hijos partícipes de la compra familiar

Llévalos al supermercado y que te ayuden a comprar su comida, porque es parte de su educación para la salud. Podrá escoger lo que le gusta, dentro de las opciones que le vas a ofrecer, y puedes involucrar a tu mini chef en la elaboración de recetas del hogar.

  1. Dales la cena temprano

Una alimentación infantil saludable pasa por darles la cena temprano, ya que el niño disfrutará de la cena sin la prisa por acostarse, digiere los alimentos con tranquilidad, y se levantarán con más hambre y energía a la mañana siguiente.

Recuerda que ayudarles a desarrollar buenos hábitos alimentarios es una tarea de los padres, y forma parte de su educación.